Fernando Vivanco

Fundamentación metodológica

Aportar conciencia para aprender a observarse.

Primer plano de la mirada de Fernando Vivanco, en blanco y negro

Trabajo desde un enfoque humanista que va más allá de lo cognitivo y lo conductual, en donde se intenta incluir también la dimensión espiritual de cada persona.

Soy miembro de la «Union de Professionnels Conseiller Conjugal et Familial» en Bélgica. En este sentido, adhiero al código de deontología y me atengo a él para ofrecer un acompañamiento terapéutico con el mayor respeto por la dignidad de la persona, sus derechos, y a la altura de la confianza que deposita en mí.

“Existe una relación innegable entre la forma física, mental y emocional — entonces, ¿por qué negarla?”
— John Whitmore

Las ideas y la comprensión mental son solo una parte de la verdad. En el trabajo que propongo, el cuerpo es una fuente de información fundamental: ahí viven las emociones y las sensaciones que merecen atención. Por eso, en sesión, no me quedo solo en el análisis: invito a experimentar, a sentir, a observar lo que pasa en el cuerpo mientras hablamos.

Trabajo centrado en la persona y en el presente, para identificar las «historias», patrones y automatismos que condicionan nuestras relaciones. Estoy atento al equilibrio entre concientizar y dar el tiempo necesario para integrar: ese tiempo es parte del proceso… a su ritmo.

El cuerpo

Ahí viven las emociones y sensaciones que merecen atención.

El aquí y ahora

Identificar los patrones que condicionan sus relaciones.

La respiración

Un ancla entre mente y cuerpo, a la que siempre se puede volver.

El tiempo de integrar

Tomar conciencia no es lo mismo que haberlo trabajado.

Figura de Buda, una piedra y flores sobre un estante de madera

Saber no es concientizarse. Comprender no es liberarse.

La psicología busca comprender el malestar a partir de su historia. Las tradiciones budista, yóguica y tántrica desarrollan la presencia para observarlo tal como surge. En mi trabajo, ofrezco recorrer ambos caminos.

A esto se suma la respiración: un punto de anclaje entre la mente y el cuerpo, al que siempre se puede volver.

Cómo se estructura el trabajo

Lo que se conversa se traduce en pasos concretos.

  • Entre sesión y sesión, hay trabajo para sí mismo: herramientas concretas, observación de los propios patrones.
  • Habitualmente, entre 2 y 4 sesiones por tema alcanzan para observar los primeros cambios.
  • El marco es de respeto y sin juicio: un espacio auténtico para expresarse.

El ritmo lo marca usted.

LAS CORRIENTES METODOLÓGICAS QUE SE ARTICULAN EN MI TRABAJO

Dar el primer paso es solo empezar a hablar.

Una breve llamada exploratoria, sin compromiso.

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Terapia centrada en la persona

Inspirado en la psicología humanista de Carl Rogers, este abordaje se sostiene sobre tres pilares fundamentales: la escucha empática, la aceptación incondicional y la congruencia del profesional, prescindiendo de etiquetas o diagnósticos impuestos desde fuera.

La premisa es que cada individuo posee un potencial innato hacia el desarrollo y la autorrealización. Al ofrecer un espacio seguro donde sentirse escuchado sin ser juzgado, la persona puede explorar sus vivencias desde el lugar en que se encuentra en ese momento, reconectando con sus propios recursos internos para encontrar las respuestas y caminos que mejor se ajusten a su vida.

Para saber más: Si desea conocer más sobre los principios del humanismo y la relación terapéutica, puede consultar los recursos del Center for Studies of the Person o la obra de referencia El proceso de convertirse en persona, de Carl Rogers.

Sistémica y contextual

Orientado por los postulados de la Escuela de Palo Alto (Gregory Bateson, Paul Watzlawick) y la Terapia Familiar Estructural (Salvador Minuchin), este modelo concibe a la familia y a las relaciones como un sistema viviente interconectado.

Desde esta perspectiva, la dificultad o el síntoma rara vez pertenecen a una sola persona de manera aislada. El análisis se desplaza hacia la red de interacciones: los patrones de comunicación, la distribución de roles, las alianzas, los límites y las lealtades no dichas. Al comprender cómo la dinámica del conjunto sostiene o amplifica la tensión individual, se abren nuevas posibilidades para reestructurar los vínculos, flexibilizar la convivencia y transformar las formas de relacionarse en el presente.

Para saber más: Si desea profundizar en las bases del pensamiento sistémico y la terapia familiar, puede consultar los recursos del Mental Research Institute (MRI – Palo Alto).

Enfoque transgeneracional y contextual

A partir de la perspectiva clínica de Anne Ancelin Schützenberger e Ivan Boszormenyi-Nagy, este marco comprende a la persona como parte de un entramado familiar y relacional complejo. A través de las generaciones, suelen transmitirse de manera inconsciente secretos no dichos, lealtades invisibles, mandatos y deudas emocionales que generan injusticias intergeneracionales y condicionan el comportamiento presente. Identificar el origen de estas adaptaciones heredadas permite desarticular las repeticiones automáticas y construir un proyecto de vida con mayor libertad y autonomía.

Enfoque cognitivo-conductual

Este espacio integra los principios de la Terapia Cognitivo-Conductual, modelo desarrollado por Aaron Beck que examina la estrecha relación entre pensamiento, emoción y comportamiento.

La premisa central es simple pero profunda: no son los acontecimientos en sí los que determinan sus emociones, sino la interpretación que usted hace de ellos. En el día a día, suelen operar patrones mentales automáticos que sesgan la realidad y sostienen el malestar:

  • Pensamiento catastrofista: Anticipar el peor escenario posible ante la incertidumbre.
  • Pensamiento rígido («todo o nada»): Exigirse perfección o analizar las situaciones en términos absolutos, sin matices.
  • Lectura del entorno: Asumir certezas sobre lo que piensan los demás o sobre la evolución de situaciones futuras.

Al analizar estos esquemas cognitivos en el aquí y ahora, el enfoque permite comprender cómo las ideas preconcebidas moldean las decisiones y acciones presentes, abriendo paso a una perspectiva más objetiva, flexible y consciente.

Para saber más: Si desea profundizar en las bases teóricas de este enfoque, puede consultar los recursos divulgativos del Beck Institute for Cognitive Behavior Therapy.

Psicodinámica del trabajo

Basado en las investigaciones de Christophe Dejours y Marie Pezé, este enfoque ofrece una lectura clínica sobre el malestar en el ámbito laboral y profesional. En lugar de reducir el sufrimiento a una fragilidad individual, sitúa la tensión en el conflicto entre las exigencias organizacionales y la capacidad de la persona para sostenerlas sin traicionar su integridad ni sus valores.

Este modelo evita las soluciones superficiales para «aguantar mejor» el estrés. En su lugar, permite analizar las prácticas del llamado «management patógeno» —dinámicas de gestión que desgastan progresivamente la salud psíquica— para delimitar con claridad qué aspectos dependen del individuo y cuáles responden a la estructura. Nombrar e identificar estos mecanismos es el primer paso para dejar de asumir culpas ajenas y recuperar el margen de acción.

Somatic Experiencing

Gracias a los desarrollos de Peter Levine, este modelo aborda el impacto de las vivencias complejas partiendo de una premisa fisiológica: el cuerpo y el sistema nervioso conservan la memoria de lo vivido, incluso más allá de lo que se puede expresar con palabras.

Este enfoque permite regular y procesar las respuestas de supervivencia bloqueadas de forma gradual y cuidada, sin necesidad de revivir el relato traumático ni sobrecargar la experiencia emocional. Resulta de especial utilidad en situaciones de estrés postraumático (PTSD), secuelas de relaciones violentas y estados de hiperalerta constante, facilitando la restauración de la sensación de seguridad interior y el equilibrio corporal.

Para saber más: Si desea conocer más sobre el abordaje somático del trauma y la autorregulación del sistema nervioso, puede consultar la información divulgativa del Somatic Experiencing International.

Respiración consciente

A través de la práctica de la Respiración Consciente, el cuerpo se convierte en un interlocutor activo dentro del proceso de acompañamiento, permitiendo ser escuchado, sentido y habitado con presencia.

Mediante técnicas sencillas y accesibles, este trabajo favorece un puente de integración directo entre la mente y la fisiología. Al enfocar la atención en el ritmo respiratorio, se genera un espacio de calma donde es posible observar con claridad lo que ocurre en el aquí y ahora, favoreciendo la autorregulación del sistema nervioso, la reducción del estrés y una conexión más profunda con el propio bienestar.