Fernando Vivanco

Servicios

Individual, parejas, relaciones. Presencial en Uccle u online, en cuatro idiomas.

Estrés y Burnout

El burnout no es una falla de carácter. Es lo que pasa cuando se rompe el vínculo entre una persona y su organización.

Presencial u online
Persona agobiada en su casa
Pareja en una sesión de terapia

Terapia de pareja

Trabajar la relación, no buscar quién tiene razón.

Presencial

Trauma

El trauma no es solo lo que pasó: es lo que quedó sin terminar de procesarse. Vamos a su ritmo.

A través de la palabra
Escultura de una figura con el rostro velado y las manos abiertas
Figura sentada respirando en calma

Terapia orientada al cuerpo

Un espacio para volver al cuerpo, con tiempo y sin apuro.

Sesiones de 2 h 30

Transgeneracional

Un árbol genealógico no se adivina: se investiga, se comprende.

Recorrido breve, 3 a 5 sesiones
Varias generaciones de una familia de perfil, mirando en la misma dirección
Dos personas se dan la mano en una mesa de reunión

Mediación

Un espacio solo para usted, antes, durante y después de la mediación.

Usualmente 2 a 4 sesiones

También trabajo a nivel empresa, en el marco de la psicodinámica del trabajo.

Dar el primer paso es solo empezar a hablar.

Una breve llamada exploratoria, sin compromiso.

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Estrés y Burnout

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) describe el burnout como un síndrome resultante de un estrés crónico en el trabajo que no ha sido gestionado con éxito, caracterizado por tres dimensiones: agotamiento, distanciamiento o cinismo hacia el propio trabajo, y una sensación creciente de ineficacia.

En otras palabras, las personas con burnout o estrés debido al trabajo no son la falla, sino el síntoma de contextos, estructuras, procesos o «management style» que necesitan ser revisados.

«Los domingos a la noche empieza mi angustia… Un simple sonido de notificación me sobresalta… Salgo de las reuniones (que cada vez las detesto más) con más confusión que claridad sobre lo que se espera de mí… No me recupero ni durmiendo ni descansando el fin de semana… Me cuesta concentrarme en tareas que antes hacía sin pensar.»

Una sola de estas frases ya es indicador de alerta. Estas personas en situación de estrés crónico suelen ser las últimas en reconocerlo, pues tienen un alto compromiso con sus tareas y responsabilidades y eso lo anteponen a su salud.

De ahí que el acompañamiento externo sea necesario, para entender lo que le está pasando, recuperar claridad sobre lo que puede decidir, incluyendo estar o volver a un trabajo que pueda sostener.

Terapia de pareja / Relacional

La salud de una relación no pasa por cómo se llevan bien, sino por cómo resuelven sus conflictos.

A veces la dificultad no está solo en el tema del conflicto, sino en la forma en que la relación queda cristalizada alrededor de él. Las mismas argumentaciones se suceden, las discusiones se repiten una y otra vez, hasta lastimarse los dos. Un diálogo de dos Egos.

La propuesta es ayudar a detener esa dinámica y a mirar juntos qué está pasando. No se trata necesariamente de «salvar» la relación, sino de encontrar la distancia justa en el vínculo.

No hace falta tener todo identificado de antemano. Sí el deseo de trabajar sobre el tema.

Trauma

Puede ser reciente o de hace muchos años. El trauma no es solo lo que pasó, es lo que quedó sin terminar de procesarse.

No se puede cambiar el pasado, pero sí evolucionar en la relación con él.

El trabajo terapéutico no consiste en repetir el relato una y otra vez, sino en ayudar, con cuidado y a su propio ritmo, a que eso que quedó suspendido pueda finalmente resolverse, renegociarse o actualizarse a la luz de su presente.

Por situación traumática o por trauma solemos pensar rápidamente en un accidente, una muerte inesperada, una explosión, etc. Sin embargo, mi experiencia y las investigaciones que sigo de cerca indican que las violaciones sexuales, las violencias, humillaciones intrafamiliares (psíquicas / físicas) sobre todo hacia menores y de pareja (en todas sus variantes) arrasan en las estadísticas; y a partir de ahí o años después, desencadenan situaciones de bullying, acoso laboral, relaciones tóxicas, burnout, diferentes trastornos, obsesiones, rotación de estudios, problemas ante figuras de autoridad en el trabajo, etc. Luego se trabajan estos últimos como causas, cuando en realidad son «síntomas», formas de canalizar una búsqueda inconsciente de equilibrio con aquel hecho original.

No hace falta que lo que vivió tenga un nombre clínico preciso para que este espacio le sirva. Podemos comenzar con una breve conversación exploratoria.

Este acompañamiento no reemplaza un seguimiento médico o psiquiátrico cuando hace falta. Si actualmente está en tratamiento o seguimiento, es posible coordinarlo con los profesionales correspondientes.

Terapia orientada al cuerpo

El trabajo de conciencia que aquí se propone no busca explicar, sino desarrollar la presencia necesaria para habitar el cuerpo tal como es, sin quedar atrapada en la historia que lo formó.

Se trata de un espacio seguro y respetuoso, para recibir un masaje en plena conciencia, con suavidad y simplicidad. Encuadrado por una escucha profunda de sus propios límites.

El cuerpo es una inmensa fuente de información que contiene emociones y sentimientos que —a veces— se han quedado cristalizados en situaciones que ya no existen. Pero que «parasitan, bloquean, condicionan» su presente. Es la experimentación consciente (en un contexto seguro y respetuoso) que permite reactualizar lo que se «registra».
Es un trabajo de tacto consciente, sostenido con respeto, escucha y sin apuro — no un espacio erótico.
Toda sesión se termina con un momento de «palabra» a fin de integrar la experiencia.

Es necesario tener una conversación telefónica para poder evaluar juntos la conveniencia de este trabajo.

Mi propuesta también está abierta a hombres, dispuestos a trabajar en sí mismos.

Este acompañamiento no reemplaza un seguimiento médico o psiquiátrico cuando hace falta. Si actualmente está en tratamiento o seguimiento, es posible coordinarlo con otros profesionales para complementar un trabajo que usted ya esté realizando.

Transgeneracional

Un árbol genealógico no se adivina: se investiga, se comprende.
La pregunta que realmente importa no es «¿qué viene del transgeneracional?», sino:
«¿qué historia concreta se puede identificar?»
«¿a qué están respondiendo los comportamientos de hoy?»

En el proceso que propongo, empezamos buscando patrones, enfermedades, lugares, ciclos, accidentes, deudas intergeneracionales, violencias, humillaciones, injusticias, profesiones, fechas, tensiones en las relaciones. Todo esto son pistas, no son aún respuestas.

Dos ejemplos de genogramas trabajados en consulta, con los nombres difuminados para preservar la confidencialidad.

Ejemplo de genograma de cinco generaciones, con anotaciones a mano y los nombres difuminados
Ejemplo 1 · ver en tamaño completo
Otro ejemplo de genograma, con anotaciones a mano y los nombres difuminados
Ejemplo 2 · ver en tamaño completo

Pues, coincidencia no es lo mismo que coherencia.
La coincidencia solo abre una puerta. Después viene el verdadero trabajo: la coherencia.
Mi propuesta tiene como guía: ¿existe coherencia real entre la historia de sus antepasados y lo que usted vive hoy?
Cuando aparecen los mismos conflictos, las mismas pérdidas, los mismos miedos, la misma forma de relacionarse: es ahí que la historia empieza a tener sentido.

El objetivo no es encontrar culpables.
Se trata de comprender qué adaptación (innecesaria) sigue activa hoy, para que ya no sea necesario expresarla.
Mientras esa memoria permanece inconsciente, seguimos ligados a ella repitiendo el sufrimiento. Cuando logramos comprenderla, podemos honrarla viviendo aquello que nuestros ancestros no pudieron vivir.
Sanar no es olvidar a quienes vinieron antes. Es honrar sus historias desde la vida.
En otras palabras, el trabajo que usted hace sobre sí mismo/a ayuda a sus ancestros y aliviana el camino de sus descendientes.

Mediación

En Bélgica, antes de un divorcio conflictivo, los jueces buscan que las partes evalúen llegar a un «divorce par consentement mutuel», acompañadas por un médiateur agréé. Si todavía busca mediador, puede consultar en www.fbc-cfm.be.

El mediador facilita el diálogo y ayuda a encontrar acuerdos con total imparcialidad: no defiende su posición ni la de la otra parte, no juzga, no da su opinión. Esa neutralidad es necesaria, pero deja un vacío: no le corresponde «corregir injusticias» que ambas partes están acordando.

Mi trabajo es complementario: acompañarle individualmente para afrontar el proceso con claridad interior, preparación intelectual y emocional. Permitiéndole centrarse en los contenidos de la mediación, diferenciando las «cuentas emocionales pendientes» que no corresponde resolver ahí.
Una mediación no es suficiente transitarla: hay que prepararla, en cada encuentro. Pues lo que se decide en una mediación se vive durante años.

Algunos de los temas que nos aseguramos de incluir:

  • Sin negar las emociones, poder distinguir qué desea, de qué quiere lograr, de qué puede lograr y qué está dispuesto/a a negociar.
  • Estar atentos a evitar seguir funcionando en la mediación como funcionaba cuando eran pareja. No, ya no son pareja. No se pueden hacer nuevos acuerdos para seguir «funcionando» como antes.

Las sesiones duran una hora y son presenciales u online. La frecuencia es variable: usualmente son de 2 a 4 sesiones, según lo que necesite trabajar y cuánto tiempo requiera para prepararse antes del próximo paso.